Esta danza se nos presenta con el pasado oscurecido por los siguientes hechos: la voz bailecito, diminutivo del sustantivo genérico con que se designa la acción de bailar, es, en este caso, el nombre propio de la danza en cuestión y, por lo tanto, causa de confusiones; en plural y con la locución determinativa “de tierra” o “de la tierra” (bailecitos de tierra), se empleó antes en Bolivia y Perú para designar a todas las danzas picarescas locales; con las voces determinativas, (bailecitos) se usó con el mismo amplio sentido en dichas repúblicas, y conservó en la Argentina del centro y del oeste, durante el siglo pasado, la misma capacidad de referencia a todos los bailes picarescos; en fin, bailecito de tierra, en singular, fue rótulo de la danza que nos ocupa, de donde bailecito a secas (por pérdida de la locución determinativa) para el Bailecito propiamente dicho, en Jujuy; además independientemente, la voz bailecito se aplicó a otra danza distinta -al Gato- en una vasta zona del centro argentino.