El chamamé
Si atendemos a su condición de música folklórica, el Chamamé no cuenta con la antigüedad de otras danzas argentinas de esa especie, aunque debemos reconocer que su área de expansión y la penetración en el espíritu de los argentinos es muy superior al de muchas de aquellas. En sus orígenes fue una danza rural de pareja, pero la mencionada expansión - por toda la zona mesopotámica primero, y por el resto del país luego - se produjo también como un género vocal - instrumental.
Es hoy, una de las pocas danzas populares argentinas que se baila de manera masiva en todo el país y que nunca ha perdido vigencia.
Su conformación musical hay que ubicarla hacia 1870, cuando en el acordeón de dos hileras de "cantos" y ocho bajos - conocido popularmente como "verdulera" - llegó a Corrientes de la mano de los inmigrantes europeos.
Así, y en combinación con la voz humana, el bandoneón, el contrabajo y las guitarras, terminaron por definir el "sonido" de esta música argentina. Existen varios tipos de Chamamé, que reflejan a su vez diversos estados emocionales o circunstanciales de sus cultores.
Así, podemos diferenciar, por ejemplo, el "Chamamé Maceta" - de pulso y ritmo más vivos y habitual en los grupos que tocan en festivales y bailes - del "Chamamé Caté" (elegante, en lengua guaraní). |
 |
 |
Click para agrandar la imagen |
|