La palabra "mate" es la castellanización de la palabra quechua "matí", que se traduce en: "vaso o recipiente para beber".

Pero de acuerdo con todos los nombres que llevo escuchados y aprendidos, es en Paraguay donde el recipiente tiene su nombre justo: caiguá (palabra del idioma guaraní) que significa "recipiente para el agua de yerba".

Una rápida ojeada sobre las virtudes de la "Lagenaria vulgaris", tal el nombre que los botánicos le han dado a la planta del mate, es decir a la calabacera, nos sorprenderá, pues sus usos fueron y son tantos que -particularmente en el pasado- resultaba de vital importancia para la vida diaria y, aclarando que es comestible; por lo tanto, su utilidad no sólo es como un recipiente u objeto de decoración, o caja de resonancia.



Veamos por qué. En primer lugar por la diversidad de formas y tamaños, puesto que existen calabazas del tamaño de un huevo de paloma, y hasta otras con una capacidad superior a los setenta litros.



Luego sus formas o tipos. Básicamente se dividen en dos grandes grupos: el de los llamados poro, "puru" (en quechua) o simplemente porongo y también "mate paraguayo" a las calabazas con forma de pera.
Luego encontramos al grupo formado por las calabazas conocidas como "galletas", por su formato aplastado y de las que los grandes conocedores del mate dicen que es el recipiente más indicado para tomar nuestra infusión.




Francisco N. Scutella
El Mate - Bebida nacional argentina
1989 - Editorial Plus Ultra