El Pajarillo

No es indiferente el conocimiento de una danza como el Pajarillo. Puede ser un “resto”, es decir, algo que antes tuvo gran dispersión y que hallamos en el última tramo de su agonía; puede ser una variante que documente lugareña capacidad de recreación, más o menos ocasional, y es, al fin, una muestra del repertorio rural de antaño. Por lo demás, el Pajarillo añade su peculiar matiz al acervo coreográfico argentino.
No es danza colectiva ni individual, sino de pareja. La pareja no se toma o enlaza; luego es danza de pareja suelta, y como los compañeros se mueven sin relación con las otras parejas, es independiente. Agil, alegre, pertenece al grupo de las picarescas.
El Pajarillo aparece en el departamento de El Rincón, en la cuesta occidental de las sierras cordobesas, provincia de San Luis.

La recuerda con suficiente precisión un anciano centenario oriundo de esas montañas: don Gregorio Romo. Nadie sabe nada de ella en todo el país, hasta donde yo he podido ver.
Si el Pajarillo no vino del Perú, podría admitirse que es una variante provincial del Gato.

La melodía de la copla se parece a la de este baile, pero el zapateo cantado, aun cuando suele darse tambíen en ciertas variantes del Gato con idéntica colocación en medio de la segunda estrofa, tiene giros extraños a los de nuestros cancioneros típicos. En cuanto al origen de la familia a que pertenece, véase lo que dijimos en la monografía del Gato.

Carlos Vega
Las Danzas Populares Argentinas
1952-Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega”



 
     
 
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