La
refalosa tiene amplia historia dentro y fuera de nuestro país,
tanto en Chile como en Perú, de donde nos habría llegado.
Una música del mismo nombre se conoce en Venezuela, pero
no tiene ninguna relación con la nuestra, razón que
nos mueve a ser muy prudentes al historiar las danzas con sólo
la documentación de los nombres, y muy especialmente cuando
se trata de regiones o países alejados. En cuanto a nuestro
país, la Refalosa alcanzó gran popularidad en la época
de Rosas, entre los federales. El documento más antiguo que
se refiere a esta danza, data de 1838 y se debe a Esteban Echeverría,
quien la menciona en su obra “El Matadero”, como una
“tonada de inmensa popularidad entre los federales”.
Actualmente se encuentra su música en casi todas las provincias,
excepto en las del confín norteño. Además se
recoge en Chile y no debe haberse perdido en el Uruguay y en el
Perú.
La Refalosa se danza indistinatamente dibujando cuatro esquinas
seguidas por zapateos, como en el Triunfo, o haciendo entradas repetidas
por la derecha y por la izquierda, seguidas cada una por un zapateo-zarandeo.
En la segunda parte suele describirse una vuelta redonda a la derecha
y al final una media vuelta para cambiar de sitio. Carlos Vega anota
entradas con zapateos como figura inicial y luego cuatro esquinas
o “caras”. |
 |
 |
Click para agrandar la imagen |
|